
Según la tradición cristiana, el árbol de Navidad simboliza la vida eterna (por ser perenne) y la redención en Cristo, representando el árbol del Paraíso y la vida que Jesús ofrece. Su forma triangular alude a la Santísima Trinidad, y las luces representan a Jesús como la luz del mundo, mientras que los adornos simbolizan los dones de Dios y las oraciones de Adviento (alabanza, gratitud, arrepentimiento).
1. Las luces
Las luces de colores, un elemento típico del árbol, tienen un simbolismo que va más allá de la decoración. El Bendicional, invita a los fieles a contemplar en este árbol, “lleno de luz, a Cristo luz del mundo, que con su Nacimiento nos conduce a Dios que habita en una Luz inaccesible”.
2. La estrella
En la punta del árbol navideño se suele colocar una estrella, aunque en tiempos recientes algunos optan por un moño. La estrella simboliza aquella que guió a los Reyes Magos hasta Belén, donde encontraron a la sagrada familia. Según el Evangelio de Mateo, esta estrella se posó sobre el lugar donde había nacido el Salvador, señalando el camino hacia Él.
3. Los regalos
Los obsequios que tradicionalmente se colocan bajo el árbol navideño simbolizan los regalos ofrecidos por los Reyes Magos al Niño Jesús como muestra de adoración: oro, incienso y mirra.
4. Esferas
El Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia menciona que, según los evangelizadores de los países nórdicos, el adorno cristiano del árbol incluye manzanas y dulces colgados de sus ramas, representando “dones”. En la actualidad, estos elementos han evolucionado hacia esferas y otros adornos decorativos que mantienen el simbolismo de ofrendas y bendiciones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario